Terapia en casa

¿Es mi familia disfuncional?

Por Laura Castellano Genovés, Psicóloga, coach y redactora colaboradora de Terapiaencasa.es

Una familia es sin duda, un sistema compuesto por miembros que participan activamente en el desarrollo y mantenimiento de relaciones entre sí. Como todo, la familia tiene una razón de ser y objetivos que cumplir, como lo es, la satisfacción de necesidades básicas de los individuos que la componen: alimentación, vivienda, seguridad, etc. y otras necesidades como es la crianza de los menores, el desarrollo del sentimiento de pertenencia, correspondencia afectiva, entre otros.

Como podemos ver, el concepto de familia va mucho más allá de un simple parentesco biológico, se trata del propio desarrollo de ese sistema, su mantenimiento y adecuado funcionamiento.

Es cierto que, en todas las familias, al igual que en cualquier grupo o relación existan conflictos eventuales, sin embargo, un adecuado funcionamiento deriva a una búsqueda conjunta de resolución, a una negociación entre las partes y un balance para poder satisfacer las necesidades que se plantean, esto sugiere que:

el trabajo de mantener una relación familiar es de todos los miembros que conforman el sistema”

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¿Qué pasa cuando no es así?

No todas las familias corren con la suerte de poder llegar a ese equilibrio y, por tanto, no logran cumplir con las necesidades de los integrantes, sean básicas, afectivas o de otra índole, a esto le llamamos familias disfuncionales.

Pareciera que normalizamos ciertas conductas y las minimizamos o hasta escondemos tras el dicho “en cada casa se cuecen habas”

Son muchos los factores que pueden influir en que una familia no funcione de manera adecuada y muchos de ellos no están a la vista de los demás, de hecho, puede llegar a ser difícil hasta de ver y aceptar por los propios miembros, ya que no conocen otra cosa más que ese tipo de relación, la cual ya la han “normalizado”, lo que significa que no comprendan u observan el fallo o que sencillamente acepten dichas condiciones.

Entre los factores que más se destacan en las familias disfuncionales son la presencia de sustancias ilícitas o adicciones (alcohol, drogas, ludopatía, etc.) lo que puede llegar a generar maltrato intrafamiliar tanto física como psicológicamente, descuido de necesidades básicas de los integrantes, carencia de afectividad, conflictos constantes sin resolución efectiva, estilo parental inadecuado o desadaptativo, estilo educativo autoritario o demasiado permisivo, falta de comunicación, mal manejo de las frustraciones, perjuicios, manipulación emocional, comparaciones, inflexibilidad, humillación, abusos, aislamientos, etc.

Cabe destacar que las drogas no son las únicas responsables de estas situaciones, todas estas condiciones pueden surgir sin necesidad de presencia de sustancias.

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Como puedes observar son numerosos los factores que pueden estar presente en mayor o menor medida en las relaciones paternos-filiales y familiares en general.

Es natural que el pasar por distintas situaciones nos produzca malestar y de hecho hasta distintas emociones como lo es la vergüenza. Esto ocurre mucho cuando estas eventualidades involucran a personas a quienes le tenemos afecto, y aún más si se trata de nuestra familia. Estos sentimientos empeoran la situación, ya que generan rechazo hacia el propio sistema, lo que representa y por supuesto, a sus partes – Incluyendo, de hecho, al propio individuo que lo sufre –

Tomar el control en ocasiones es muy difícil, aceptar lo que se vive a veces es más fácil que intentar cambiarlo, por tanto, las consecuencias que esto genera son alarmantes y si no es abordado de manera adecuada, puede dejar huella por el resto de la vida: condicionando futuras acciones, degradando su propia percepción y autoconcepto, derivando así en trastornos mentales, desarrollando distintos comportamientos inadecuados y hasta penalizados socialmente.

Por un lado, encontramos que fruto de esa disfuncionalidad pueden nacer ciertos comportamientos abusivos sobre otras personas, las cuales son en gran medida físicas y comportamientos delictivos; en su otro extremo, puede derivar a conductas de sumisión, inseguridad, autorreproches, culpa y, lo que es hasta peor, la repetición del mismo patrón.

En el caso de familias que tienen niños pequeños, que apenas se encuentran en formación y crianza, es de esperar que su participación sea más pasiva, a medida que van creciendo, su rol se va fortaleciendo y cambiando a un papel más activo en la relación intrafamiliar.

Es importante recalcar que socialmente, se espera que la forma en que se establece dicha relación es responsabilidad última de los padres, esto no es más que un ideal, porque en la realidad no es así, de hecho, es poco viable y esto es debido a que el rol de los padres como cualquier rol, tiene límites, y es por eso que, si bien tienen un peso muy importante en el desarrollo y mantenimiento familiar, no son los únicos que participan activamente. Cada miembro tiene una parte de la responsabilidad en el desarrollo de la familia, ya que cada uno de ellos es una persona, un individuo distinto al otro, que piensa y siente de manera distinta y que, por consiguiente, tiene sus propias experiencias, criterios, personalidad, comportamiento y, sobre todo toma sus propias decisiones.

Si no fuese así, y todo se cumpliera bajo una sola voz de mando, no existirían los conflictos… ya que entendemos que los conflictos surgen de un desequilibrio de intereses entre dos o más personas

Cuando se habla de familias disfuncionales, nos referimos, como hemos dicho, al sistema, hay algo en el sistema que no funciona, ahora…

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¿Qué pasa cuando nos referimos a sus partes y no a su todo?

También, pueden darse las condiciones en que la disfuncionalidad se limita a algunos miembros del sistema, es decir, puede existir un conflicto perpetuado y sin aparente resolución sin involucrar directamente a todos los integrantes. Este sería el caso de problemas maritales o de pareja, o el que puede generarse entre hermanos. Sin embargo, una rivalidad de esta índole genera a largo plazo repercusiones y consecuencias indeseadas en el núcleo familiar, con lo cual, cada integrante se verá afectado de una u otra manera, lo que puede dar a lugar un caos en la familia y hasta ruptura del sistema.

Del mismo modo ocurre al contrario, cuando se logra resolver algún problema entre las partes, da inicio a la resolución de la siguiente, pudiendo así componer nuevamente y poco a poco el sistema familiar. Este tipo de situaciones, eventualidades y conflictos más profundos, se trabajan en Terapiaencasa.es a través de la terapia familiar, donde se busca la reintegración de sus partes, desarrollar o mejorar su funcionamiento y así conseguir un entorno emocionalmente más estable y sano para todos los miembros. No dudes en contactarnos a través de: info@terapiaencasa.es o dale a contacto

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