Terapia en casa

Hablemos de optimismo pero sin tanto pastel

Por Luis Lucio Lobato Rincón, Psicólogo Sanitario de Terapiaencasa.es y Profesor Universitario de la UCM

Este artículo nos acerca y nos ayudará a conocer al optimismo de forma clara y breve, sin refugiarse en conceptos demasiado empalagosos.

Para empezar, conocemos que el optimismo es aquel rasgo de la personalidad que nos permite ver la vida de una manera positiva. Pero ¿sabía que el Optimismo es un rasgo heredable?

El optimismo parece heredarse en un 25% (menos que otros rasgos psicológicos) y es estable con la edad (no baja ni sube significativamente a lo largo de la vida en condiciones normales). Se ha demostrado que la calidez de los padres y la seguridad económica que proporcionan se asocian con niveles altos de optimismo en la vida posterior, de tal manera que, siendo altos unos, altos serán los otros.

Una persona que se considera optimista, suele afrontar los problemas de forma activa – haciendo frente a las situaciones, siendo resolutivo y flexible – mientras la persona pesimista los afronta de manera pasiva o sencillamente los evita. ¿Ha pensado de qué manera los afronta usted?

Parece claro que al optimista le funciona mejor la vida que al pesimista, aunque un pesimista puro raramente aparece entre nosotros.

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Sin embargo, más allá de generalidades, cuando se escribe, se habla o se piensa sobre el optimismo no se suelen apreciar los matices de la situación. Por ejemplo, aunque en general seamos un tipo de persona confiada y positiva ante el futuro, hemos de tener en cuenta que cuando nos encontramos con algún obstáculo más o menos difícil de solventar, podemos emborracharnos de un estado mental de parálisis y negatividad. Es decir, que el optimismo no nos aleja para siempre del pesimismo puntual.

Además, hemos de añadir a todo esto, que el optimismo no es un comportamiento puro y unívoco. Existen dos tipos de optimismo: un optimismo irrealista y un optimismo realista, conozcamos las diferencias:

El optimista irreal puede evitar los problemas diciendo que todo está bien, elimina la información que afecta negativamente a su vida, pero, al final, en muchas ocasiones, se encuentra, sin remedio, desilusionado con el resultado, incapaz de seguir ocultando problemáticas reales. A raíz de ello, pueden surgir problemas como dolores de cabeza o de estómago, que son comunes con este tipo de funcionamiento irrealista, o agravamientos serios de los problemas (pensemos en una deuda o un tumor)

El optimista realista, por el contrario, entiende que casi siempre ocurren problemas que es necesario explorar. En ocasiones, siente temor por las consecuencias de estos problemas, no fácilmente calculables. Sin embargo, una de las metas de este tipo de persona es la perseverancia, más allá de quitarse de en medio ese problema. Además, no se le escapa que en su trayectoria se encontrará con que su propia mente le “ataca” o se muestra débil. Es en esos momentos críticos más que nunca cuando lo importante es hacer frente a la situación, con un pensamiento concreto, centrado en la solución de problemas. Este enfoque activo y determinado nos aliviará mucho sufrimiento.

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¿Se ha sentido identificado con alguno de los perfiles que hemos descrito?

En caso de que usted sea optimista, le conviene ser un optimista realista. Sin embargo, no se rechace a sí mismo si encuentra que usted es, tan sólo, meramente realista. No es una característica a despreciar: usted pondera la información negativa y la positiva, pudiendo adelantarse mejor a ciertas situaciones futuras; si ocurren problemas, puede asumir más rápidamente su propia responsabilidad para revertir la situación; además, es ciertamente humilde y no bombea con demasiada gasolina de mala calidad su nivel de autoestima, pero está centrado. No minusvalore ese realismo. Probablemente tenga más beneficios que ventajas. La sociedad china se ha comportado y se comporta de esa manera y ello en algo habrá influido para ser tan potentes durante toda su historia.

Además, ser realista es el primer paso para llegar a ser optimista realista.

Si por el contrario, se considera una persona que suele ser pesimista ante las distintas situaciones y esto le acarrea malestar e inconvenientes como los ya comentados, o sencillamente quisiera usted aprender distintas herramientas para potenciar sus respuestas ante los problemas, no dude en contactar con un profesional.

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Nuestros profesionales están dispuestos a ayudarle a superar los obstáculos, desarrollar capacidad de análisis de manera real y objetiva, y sobre todo a desarrollar capacidad de resolución de problemas.

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