Según la organización mundial de la salud (OMS) la depresión se considera un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por una profunda tristeza, pérdida de motivación por realizar cualquier actividad que anteriormente nos resultaba placentera y por incapacidad por realizar actividades de la vida cotidiana durante 2 semanas o más tiempo.
Actualmente la depresión afecta a gran cantidad de personas del mundo. Se estima que afecta a un 3,8% de la población; 5% de adultos y 6% de personas mayores de 60 años. Desde la pandemia producida por el COVID-19 este número ha aumentado significativamente y cada vez son más los niños y adolescentes que padecen este trastorno.

¿Cómo podemos identificar si podemos tener depresión o alguien de nuestro entorno puede estar padeciéndola?
Aquí os dejo una serie de síntomas que pueden producir la depresión, es importante tener en cuenta que esto son solo indicadores, para realizar un diagnóstico es importante consultarlo con un profesional de la salud que pueda evaluarlo.
- Tener una tristeza profunda continuada en el tiempo, es decir la mayor parte del día casi todos los días (en niños y adolescente suelen presentar gran irritabilidad).
- Dificultad para dormir casi todos los días o dormir gran cantidad de horas la mayoría de los días.
- Cansancio o tener poca energía casi todos los días.
- Sentimientos de culpa, vacío o inutilidad la mayor parte de los días.
- Pérdida de interés por la mayoría de las actividades que antes me parecían placenteras.
- Pérdida o aumento de peso en un periodo pequeño de tiempo. Aumentando o disminuyendo el apetito casi todos los días.
- Disminución de la capacidad para concentrarse produciéndole problemas en su vida diaria.
- Pensamientos de muerte o suicido.
Se deben tener al menos 5 de estos síntomas o más durante 2 semanas la mayoría de los días. Además, estos síntomas nos afectan en distintos ámbitos de nuestra vida como pueden ser social, laboral, familiar, etc.
Los episodios no son debidos a la presencia de sustancias o fármacos, ni de otro trastorno.
¿Cuáles son las causas de la depresión?
Su origen es multicausal, es decir generalmente hay muchos factores que pueden provocar el padecimiento de este trastorno. Pueden estar implicados factores biológicos, ambientales y sociales.
Factores biológicos:
Diferentes investigaciones han demostrado que el 40% de las personas con este diagnostico tienen familiares que padecen o tienen en la actualidad depresión. Las personas con esta vulnerabilidad genética pueden tener mecanismos biológicos alterados y crear una mayor cantidad de cortisol que produce el estrés.
Factores ambientales y sociales:
Acontecimientos vitales importantes pueden influir en el riesgo de padecer una depresión. Algunos eventos que pueden producir depresión son:
- Sufrir bullyng.
- Abusos sexuales.
- Ambientes de violencia familiar.
- Perdida de un ser querido.
- Falta de apoyos sociales.
- Problemas económicos.
- Problemas laborales.
- Enfermedades propias o de un ser querido.
- Ruptura de pareja.
Tienen especial relevancia las situaciones que ocurren en la infancia. Además, cuando hay más de uno de estos factores presentes el riesgo de padecer depresión es mayor.

¿Qué pronóstico tiene la depresión?
La depresión puede prevenirse teniendo una vida sana, es decir autocuidandose, gestionando nuestras emociones de una manera adaptativa, teniendo apoyo social sano, etc
En cambio, si la depresión no se trata los síntomas suelen agravarse y puede prolongarse durante años. Además, si no es tratada la enfermedad puede provocar la aparición de nuevos trastornos que empeoren nuestro bienestar y que, a su vez, se necesite un tratamiento más prolongando o con la necesidad de que actúen otros profesionales de la salud.
También puede conllevar al suicidio, se ha demostrado esto ocurre en 1 de cada 10 personas que padecen esta enfermedad. Así que extrema las precauciones y pide ayuda si en algún momento has sentido pensamientos suicidas: llama al teléfono gratuito 024.
Algunos trucos para afrontar la depresión:
- Elige a alguna persona de confianza, cuéntale como te sientes y cuáles son tus preocupaciones.
- Mantente positivo, piensa que hay personas que pueden ayudarte, mantén viva la esperanza. Sabemos que esto es difícil, ya que tendemos a tener pensamientos negativos constantes cuando padecemos depresión, pero poco a poco estos pensamientos pueden cambiar por otros positivos.
- No te encierres en ti mismo/a, aunque no tengas ganas de salir, intenta salir con tus amigos, familiares, pareja, etc. Asimismo, dar algún paseo, hacer deporte, ir alguna obra de teatro, concierto, etc, te ayudara a mejorar tu estado anímico.
- Aliméntate bien y duerme bien. Es posible que te resulte muy difícil conciliar el sueño y hayas disminuido tu apetito. Intenta alimentarte bien con una dieta sana y equilibrada. Para poder dormir mejor puedes mejorar tu higiene del sueño y buscar herramientas que te ayuden a pasar la noche mucho mejor. Estos dos factores con frecuencia empiezan a mejorar al principio del tratamiento.
- Ten cuidado con el alcohol o las drogas, puede que en el momento actual te hagan sentir bien. Pero esta felicidad es a corto plazo, cuando el efecto desaparece los sentimientos de tristeza vuelven a aparecer y además pueden desestabilizarnos más.
Recuerda que, si tienes algunos de los síntomas mostrados en este artículo, la ayuda de los profesionales de terapiaencasa.es puede ayudarte a solucionar tu problema y mejorar en gran medida muchos de los aspectos de tu vida.
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