Hace unos meses nuestra compañera Tamara Sonn habló de una forma completa y detallada sobre el “Burnout” o el estrés laboral. Para esta segunda parte vamos a completar el tema con varios conceptos que son esenciales cuando hablamos del estrés laboral: la curva del estrés y cómo prevenirlo, así como consejos que podemos usar en nuestro día a día para reducirlo si ya ha aparecido.
Desde el Ministerio de Trabajo y Economía Social de España, se define el estrés laboral como “una de las principales consecuencias de la exposición a riesgos psicosociales. Se trata como un problema colectivo que puede afectar a todos los trabajadores de todas las categorías y profesionales. Tiene efectos sobre la salud física y mental, y sobre el trabajo que se realiza, tanto en su absentismo, rendimiento y productividad. El estrés es el segundo problema de salud más frecuente entre los trabajadores”.
Con esta definición sacamos varios conceptos:
- El estrés laboral no solo conlleva riesgos laborales, si no en todas las áreas de carácter social de la persona.
- Este problema afecta no solo a los trabajos en áreas de dirección y de administración, sino a todos los trabajadores de todos los sectores (primario, secundario y terciario) y del ámbito laboral (sanitario, educativo, comercial, ventas, agrario….).
- Repercute física y mentalmente no sólo en el trabajo, sino también en la salud de la persona.
- Es un problema muy frecuente que genera un importante gasto sanitario y una disminución de la calidad de vida de las personas.
«El estrés es el segundo problema de salud más frecuente entre los trabajadores»
En la actualidad se han ido desarrollando de forma rápida y exponencial cambios tecnológicos que requieren en mayor medida esfuerzo mental, que junto al aumento en los ritmos de trabajo (la necesidad de producir más en menos tiempo) y la disminución del número de trabajadores, muchas veces sustituidos por máquinas, ha generado un gran impacto económico, psicológico y emocional en los trabajadores. Es necesario resaltar en este punto que la energía, los esfuerzos y las respuestas que damos para hacer frente a las demandas de nuestro entorno no son siempre negativas. Todos necesitamos ciertos niveles de estrés para enfrentarnos a situaciones difíciles, para nuestras propias necesidades y para responder a las exigencias del entorno. Si tuviéramos bajos niveles de estrés estos podrían ir relacionados con conformismo o desmotivación.
¿Te ha ocurrido que en algún momento era tan sencilla una tarea que no genera ningún tipo de aliciente realizarla? En esa situación quizás has sentido lo que estamos comentando ahora, falta de motivación por las bajas exigencias de la tarea.
«Todos necesitamos ciertos niveles de estrés para enfrentarnos a situaciones difíciles y para responder a las exigencias del entorno»
En la siguiente imagen se puede ver la relación entre el nivel de estrés y rendimiento. Nos encontraremos en eustrés o estrés positivo cuando estamos en un nivel óptimo de activación para realizar las actividades del día a día y protege a nuestro organismo, mientras que el distrés o estrés negativo (niveles de activación inadecuados) generan disfunciones en la persona.

¿Cómo se produce el estrés laboral?
Hay diferentes explicaciones de cómo se genera el Burnout o estrés laboral.
Se ha visto, como se muestra en la imagen anterior, que es el resultado de la interacción entre las demandas del entorno y el control que percibe el trabajador que ejerce sobre él y sus capacidades y habilidades para enfrentarse. El estrés disfuncional aparece cuando las demandas son demasiado altas y nuestros recursos y control son menores, o cuando hay una baja demanda y un alto control (bajo estrés). En ocasiones se ha observado también que el estrés laboral se produce cuando el trabajador realiza un alto esfuerzo y recibe una baja recompensa. El alto esfuerzo en el trabajo puede ser extrínseco (demandas y obligaciones) o intrínseco (alta motivación, afrontamiento activo). En ese sentido, el estrés laboral se produce cuando hay un desequilibrio entre el esfuerzo y la recompensa obtenida (excesivo esfuerzo para un salario bajo, no aumento de estatus o valoración del trabajo realizado).
Un factor condicionante en esta curva es el apoyo social. A mayor apoyo social en el trabajo y fuera de él, mayor disminución de los efectos devastadores del estrés. En ese apoyo social encontramos dentro del trabajo (superiores, compañeros) como fuera de él (pareja, amigos, familia, entorno social).
Siguiendo estos conceptos vamos a introducir uno muy importante: la PREVENCIÓN.

Para evitar llegar a un agotamiento mental hablamos del término de prevención como aquellas actividades o medidas que adoptamos para evitar o disminuir determinados riesgos. Entendemos fácilmente la prevención en los accidentes de tráfico (ponerte el cinturón, no beber alcohol antes de usar el coche, respetar los límites de velocidad), en el consumo de drogas (consecuencias del abuso, deterioro de todas las áreas de la vida de la persona) o en enfermedades orgánicas (mantener una dieta saludable, reducir los ultraprocesados, realizar ejercicio físico). Sin embargo también podemos tomar medidas para evitar llegar a ese punto de estrés que disminuya nuestra calidad de vida. Para ello en primer lugar es muy importante realizar un autoanálisis:
- ¿Cuándo notas que estás llegando a tu límite?
- ¿Qué haces cuando eso ocurre?
- ¿Qué efectos notas en tu cuerpo cuando estás muy estresado (migraña, tensión muscular, cambios de humor, dolores, dermatitis…)?
- ¿Cómo actúa tu entorno cuando te encuentras así?
- ¿Cómo es el ambiente laboral?
¿Qué se puede hacer para prevenir el estrés laboral?
- Hacer ejercicio físico regular.
- Llevar una dieta equilibrada.
- Evitar o reducir la cantidad de estimulantes como café, tabaco o alcohol.
- Buscar momentos de conexión con actividades agradables.
- Técnicas de relajación (meditación, respiración…).
- No dedicarle más de 10-11 horas al día al trabajo como máximo.
- Mantener una adecuada higiene del sueño (reducir el uso de dispositivos electrónicos, acostarse a la misma hora, usar la cama sólo como el lugar donde descansar).
- Tomar descansos durante el trabajo (camina un poco, respira, come o bebe algo saludable, muévete por la sala, habla con compañeros/as).
- Desconectar del trabajo en momentos de ocio.
- Identifica qué es lo que te estresa en el trabajo y busca manera de solucionarlo.
- Descansa mínimo un día a la semana.
- Mantén y recurre a tu apoyo social.
- Conecta con las áreas positivas del trabajo (desarrollo profesional, compañerismo, horario, salario, situación geográfica…).
- Define de forma detallada qué se espera de ti en el trabajo.
- Establece metas razonables.
- Mantén un horario lo más organizado y planificado posible.
Algo esencial en la organización laboral es la gestión del tiempo, una de las causas más frecuentes del estrés. Hay muchas técnicas, aquí nombramos una implementada por Dwight Eisenhower:
| URGENTE | NO URGENTE | |
IMPORTANTE | HACER Tareas que es necesario realizar de inmediato | DECIDIR Planea las horas en las que puedes realizar estas actividades |
NO IMPORTANTE | DELEGAR ¿Quién lo puede hacer por ti? | ELIMINAR o POSPONER Decide qué hacer con estas actividades para evitar perder tiempo con ellas |
Si pese a estos consejos no consigues encontrarte mejor, puedes contactar con nosotros, estoy segura de que yo o cualquiera de mis compañeras o compañeros podremos ayudarte.
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